Izúcar es el lugar en donde Matamoros se une al ejército de Morelos y por esa razón este lugar ahora lleva su nombre: Izúcar de Matamoros.
 
José María Morelos ofreció 200 prisioneros
realistas a cambio de Matamoros, pero esta
oferta no fue aceptada.
 
Siendo cura interino de Jantetelco las autoridades
españolas giraron una orden de detención contra él
porque era simpatizante de la insurgencia.
 
No se tiene registro de la exhumación del cuerpo
de Matamoros, ni de cómo llegó a la capital, sin embargo
consta su nombre en la descripción de la
solemne ceremonia del depósito en la catedral.
Mariano Matamoros intervino en varias batallas,
entre ellas, la de Tonalá el 19 de abril de 1813 en la
que derrotó al jefe realista Manuel Dambrini.
 
El 16 de septiembre de 1925 trasladaron los restos de
los héroes de la catedral a la Columna de la Independencia
y estuvo presente su sobrino nieto
Fernando González Matamoros.
Después de la batalla de San Agustín del Palmar
Matamoros le dijo a Morelos: “la batalla fue dada
a campo raso para desimpresionar al conde de Castro
Terreño de que las armas americanas se sostienen no
sólo en los cerros y emboscadas, sino también en las
llanuras y a campo descubierto.
 
Existe una placa conmemorativa en los portales
de Moreliaque señala el sitio en donde murió el caudillo.
Mariano Matamoros fue hecho prisionero por un
soldado de la escolta de Agustín de Iturbide,
llamado José Eusebio Rodríguez.
 
Mariano Matamoros era considerado gran organizador
y con dotes de mando extraordinarias, por eso alguna
vez lo señalaron como el fundador del Ejército Mexicano.